
LADRÓN QUE ROBA A LADRÓN, TIENE CIEN AÑOS DE PERDÓN
En el curso de mi experiencia profesional, me he topado con varios casos que por su naturaleza y complejidad resultan ser muchas veces curiosos (por no decir feos y a veces, hasta incomprensibles); sin embargo, hace un tiempo atrás me tocó asumir la defensa de un caso bastante particular.
